22 de febrero de 2012

Don Juan Tenorio



Argumento

Dos jóvenes nobles, D. Juan Tenorio y D. Luis Mejía, se encuentran en la hostería del Laurel, en Sevilla, para dirimir una apuesta: quién de los dos había cometido más fechorías durante el último año. Como resulta difícil saber cuál es el ganador, don Juan decide añadir a su lista dos más: seducir a la novia de un amigo que esté a punto de casarse y a una novicia. A la entrevista asisten, de incógnito, el padre de don Juan y el Comendador, padre de doña Inés, su prometida.

Terminada la conversación, Don Luis siente miedo, pues va a contraer matrimonio con Dª Ana de Pantoja, y decide pasar la noche a la puerta de casa de su novia para impedir que don Juan se acerque a ella; sin embargo, don Juan consigue que la guardia prenda a Don Luis y lo lleve a la cárcel. Más tarde,  haciéndose pasar por su amigo, consigue que Doña Ana le abra la puerta y la deshonra. Después, con la ayuda de Brígida, criada de Doña Inés, penetra en el convento en el que ésta se encuentra encerrada y la rapta.

Don Juan conduce a Doña Inés a su quinta en Gelves, allí la conquista, pero por primera vez, él se enamora a causa de la bondad y de la belleza de la joven. El padre de Doña Inés y Don Luis, deshonrados, irrumpen en la quinta buscando a Don Juan. Éste se enfrenta a ellos, los mata a los dos y se ve obligado a huir a Italia.

En el último acto Don Juan vuelve a Sevilla, a la casa de su padre, y se la encuentra convertida en un panteón. El escultor que está terminando algunas esculturas le explica que la última voluntad de su padre antes de morir fue que se enterrasen allí todas las personas que habían muerto a manos de su hijo. Cuando Don Juan se queda solo, las esculturas cobran vida y hablan con él. Don Juan queda desolado al encontrar allí la estatua que representa a Doña Inés, que murió de tristeza. Aparecen unos soldados amigos de Don Juan y lo acusan de tener miedo a los muertos, él, para demostrar que no es así invita a la cena que van a celebrar al Comendador, el padre de Doña Inés. Durante la cena el fantasma del Comendador se presenta y le dice que va a morir y que se va a condenar por sus muchos crímenes, pero en el último momento, gracias a la intervención del espectro de Doña Inés, que murió enamorada de él, Don Juan se arrepiente de sus crímenes y se salva.